El proceso de filtración
El proceso de filtración, también conocido como proceso continuo de extracción, se basa en el principio de la humedad ininterrumpida del material de extracción. Aquí, los líquidos solventes van más allá del material de la extracción, permitiendo intercambios interrumpidos entre éste y el solvente de flujo libre que lo extrae. El mantenimiento de un flujo solvente constante asegura que el solvente localmente saturado se deslice y sea substituido por el solvente no saturado. Este proceso requiere que el agente de extracción fluya libremente dentro del material de extracción.

La ventaja de este procedimiento es que el material de la extracción no está expuesto a tensión mecánica. Este proceso se utiliza principalmente cuando se debe extraer aceite "libre". Cualquier partícula fina, como por ejemplo las que se forman inevitablemente durante la extracción, son filtradas por las partículas de las semillas y de esta manera se evita que entren en la micela.
El proceso de inmersión
El proceso de inmersión se utiliza cuando debe extraerse aceite de una matriz de difícil extracción, así como en los casos en los que hay grandes cantidades de fibra sin refinar en el material de extracción.

En el proceso de inmersión, se sumerge la cantidad total de las semillas de las que se debe extraer el material en solvente. El diseño del sistema significa que no hay movimientos forzados, lo que asegura que el solvente de aceite saturado (micela) se está intercambiando constantemente con el solvente nuevo. Por lo tanto, el sistema estático necesita ser agitado, para equilibrar cualquier diferencia en la concentración. Al agitar se causa inevitablemente abrasión del material de extracción, así que la micela tiene que filtrarse posteriormente.
Factores que afectan el proceso de extracción
Los dos procesos de extracción están influenciados por una amplia gama de factores. Sin embargo, en general, hay solamente cinco factores que tienen un significado real.

a) Contenido de agua de la semilla
Por ser una sustancia polar, el agua interfiere remojando la superficie de la semilla y penetrando solvente en la semilla. Además, reduce la difusión. Lo que es necesario, sin embargo, es cierto grado de humedad residual para mantener la elasticidad de la escama de la semilla y para prevenir que se desmenuce, lo que haría difícil que el solvente penetrara en la semilla.

b) Tamaño y forma de la partícula
Primero de todo, la forma de las partículas en el material de extracción debe ser suficiente para permitir que el solvente fluya libremente, sin ninguna gran resistencia. En segundo lugar, el tamaño de la partícula debe permitir la mejor extracción posible de cada partícula individual, reduciendo al mínimo la difusión. La semilla no se debe presentar en forma de harina, ya que provocaría que la filtración del solvente fuera imposible.


c) Cantidad de solvente
El cociente cuantitativo del solvente al material de extracción dependerá de la composición de la semilla. Generalmente, la cantidad del solvente de extracción aumenta proporcionalmente con el contenido de fibra cruda en la semilla. La concentración de la micela también desempeña otro papel. Como norma general, cuanto más grande es la concentración de éste, menos energía se necesita para eliminar el solvente al final del proceso.

d) Temperatura de extracción
Las altas temperaturas reducen la viscosidad solvente y aumentan la solubilidad del extracto en el solvente. La viscosidad reducida del solvente y la función realzada del solvente en temperaturas elevadas provocan que la extracción mejore. Mientras que no hay grandes diferencias, es mejor usar los agentes calentados de extracción. El aumento en la producción de aceite compensa el coste de calentar el solvente.

e) Tiempo de extracción
El tiempo de extracción depende del nivel de extracción y del tipo de naturaleza y estructura del material de extracción.
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